Veuve Clicquot, una de las casas más icónicas en el mundo del champán, marcó un hito histórico en 1810 al crear el primer champagne de añada, apenas 38 años después de su fundación en 1772. Esta innovación consolidó su legado como pioneros en la elaboración de champagnes de calidad incomparable.
Fieles a su lema, “Sólo una calidad, la mejor”, la Maison ha mantenido a lo largo de los años su compromiso con la excelencia. El Veuve Clicquot Brut es un claro ejemplo de esta dedicación, combinando hasta 50 o 60 añadas distintas para crear un champán de sabor inconfundible.
Reconocido al instante por su emblemática etiqueta amarilla, este champán destaca por su versatilidad y carácter único, convirtiéndose en la elección perfecta para maridar con una amplia variedad de platos y momentos especiales.